Herramientas y Técnicas para la Auditoria Informática
Cuestionarios:
Son el conjunto de preguntas a las que el sujeto puede responder oralmente o por escrito, cuyo fin es poner en evidencia determinados aspectos. El trabajo del auditor consiste en lograr toda la información necesaria para la emisión de un juicio global objetivo, siempre amparado en hechos demostrables, llamados también evidencias.
Las auditorías informáticas se materializan recabando información y documentación de todo tipo. Los informes finales de los auditores dependen de sus capacidades para analizar las situaciones de debilidad o fortaleza de los diferentes entornos. Se suele solicitar la completación de cuestionarios que se envían a las personas concretas que el auditor cree adecuadas. Los cuestionarios no tienen que ser los mismos en caso de organizaciones distintas, ya que deben ser específicos para cada situación.
Cabe aclarar, que esta primera fase puede omitirse cuando los auditores
hayan adquirido por otros medios la información que mediante los cuestionarios
hubieran obtenido.
Entrevistas:
La entrevista es una de las actividades personales más importante del auditor; en ellas, éste recoge más información, y mejor matizada, que la proporcionada por medios propios puramente técnicos o por las respuestas escritas a cuestionarios.
El auditor informático experto entrevista al auditado siguiendo un cuidadoso sistema previamente establecido, consistente en que bajo la forma de una conversación correcta y lo menos tensa posible, el auditado conteste sencillamente y con pulcritud a una serie de preguntas variadas, también sencillas. Sin embargo, esta sencillez es solo aparente. Tras ella debe existir una preparación muy elaborada y sistematizada, y que es diferente para cada caso particular.
Entender y seguir un procedimiento bien estructurado durante la entrevista, servirá al auditor para llevar a cabo una buena investigación, apoyado en una serie de preguntas previamente establecidas y enfocadas al objetivo de la entrevista; con este método se busca captar una mayor información sobre lo que se auditará.
En definitiva, el auditor debe conseguir una comunicación con el
auditado que sea: Clara, Sencilla, Fluida, Sincera
Por tanto, el auditor debe ser un buen comunicador. A través de la
comunicación va a obtener la mayor parte de la información, por lo que deberá
conocer al nivel suficiente las técnicas para una adecuada comunicación, no
solo desde el punto de vista oral, pues la comunicación no verbal (gestual)
será también un importante componente del proceso de comunicación y su uso no
adecuado produce, en muchos casos, una ruptura del proceso de comunicación. La
comunicación implica la transmisión de información entre el auditor y el
auditado y viceversa (retroalimentación).
Checklist:
El auditor profesional y experto es aquél que reelabora muchas veces sus cuestionarios en función de los escenarios auditados. Tiene claro lo que necesita saber, y por qué. Sus cuestionarios son vitales para el trabajo de análisis, cruzamiento y síntesis posterior, lo cual no quiere decir que haya de someter al auditado a unas preguntas estereotipadas que no conducen a nada.
Muy por el contrario, el auditor conversará y hará preguntas
"normales", que en realidad servirán para la cumplimentación
sistemática de sus Cuestionarios, de sus Checklists. Hay opiniones que descalifican el uso de las
Checklists, ya que consideran que leerle una pila de preguntas recitadas de
memoria o leídas en voz alta descalifica al auditor informático.
Pero esto no es usar Checklists, es una evidente falta de profesionalismo.
El profesionalismo pasa por un procesamiento interno de información a fin de obtener respuestas coherentes que permitan una correcta descripción de puntos débiles y fuertes. El profesionalismo pasa por poseer preguntas muy estudiadas que han de formularse flexiblemente.
El conjunto de estas preguntas recibe el nombre de Checklist. Salvo excepciones, las Checklists deben ser contestadas oralmente, ya que superan en riqueza y generalización a cualquier otra forma. Según la claridad de las preguntas y el talante del auditor, el auditado responderá desde posiciones muy distintas y con disposición muy variable. El auditado, habitualmente informático de profesión, percibe con cierta facilidad el perfil técnico y los conocimientos del auditor, precisamente a través de las preguntas que éste le formula. Esta percepción configura el principio de autoridad y prestigio que el auditor debe poseer.
Por ello, aun siendo importante tener elaboradas listas de preguntas muy sistematizadas, coherentes y clasificadas por materias, todavía lo es más el modo y el orden de su formulación.
Las empresas externas de Auditoría Informática guardan sus Checklists, pero de poco sirven si el auditor no las utiliza adecuada y oportunamente. No debe olvidarse que la función auditora se ejerce sobre bases de autoridad, prestigio y ética.
El auditor deberá aplicar la Checklist de modo que el auditado responda
clara y escuetamente. Se
deberá interrumpir lo menos posible a éste, y solamente en los casos en que las
respuestas se aparten sustancialmente de la pregunta. En algunas
ocasiones, se hará necesario invitar a aquél a que exponga con mayor amplitud
un tema concreto, y en cualquier caso, se deberá evitar absolutamente la
presión sobre el mismo.
Algunas de las preguntas de las Checklists utilizadas para cada sector,
deben ser repetidas.
En efecto, bajo apariencia distinta, el auditor formulará preguntas equivalentes a las mismas o a distintas personas, en las mismas fechas, o en fechas diferentes. De este modo, se podrán descubrir con mayor facilidad los puntos contradictorios; el auditor deberá analizar los matices de las respuestas y reelaborar preguntas complementarias cuando hayan existido contradicciones, hasta conseguir la homogeneidad. El entrevistado no debe percibir un excesivo formalismo en las preguntas.
El auditor, por su parte, tomará las notas imprescindibles en presencia
del auditado, y nunca escribirá cruces ni marcará cuestionarios en su
presencia.
Los cuestionarios o Checklists responden fundamentalmente a dos tipos de
"filosofía" de calificación o evaluación:
Checklist de rango: Contiene preguntas que el auditor debe puntuar dentro de un rango preestablecido (por ejemplo, de 1 a 5, siendo 1 la respuesta más negativa y el 5 el valor más positivo)
Ejemplo de Checklist de rango:
Se supone que se está realizando una auditoría sobre la seguridad física de una instalación y, dentro de ella, se analiza el control de los accesos de personas y cosas al Centro de Cálculo. Podrían formularse las preguntas que figuran a continuación, en donde las respuestas tienen los siguientes significados:
1: Muy deficiente.
2: Deficiente.
3: Mejorable.
4: Aceptable.
5: Correcto.
Se figuran posibles respuestas de los auditados. Las preguntas deben
sucederse sin que parezcan encorsetadas ni clasificadas previamente. Basta con
que el auditor lleve un pequeño guión. La cumplimentación de la Checklist no
debe realizarse en presencia del auditado.
-¿Existe personal específico de vigilancia externa al edificio?
-No, solamente un guardia por la noche que atiende además otra
instalación adyacente.
<Puntuación: 1>
-Para la vigilancia interna del edificio, ¿Hay al menos un vigilante por
turno en los aledaños del Centro de Cálculo?
-Sí, pero sube a las otras 4 plantas cuando se le necesita.
<Puntuación: 2>
-¿Hay salida de emergencia además de la habilitada para la entrada y
salida de máquinas?
-Sí, pero existen cajas apiladas en dicha puerta. Algunas veces las
quitan.
<Puntuación: 2>
-El personal de Comunicaciones, ¿Puede entrar directamente en la Sala de
Computadoras?
-No, solo tiene tarjeta el Jefe de Comunicaciones. No se la da a su
gente más que por causa muy justificada, y avisando casi siempre al Jefe de
Explotación.
<Puntuación: 4>
El resultado sería el promedio de las puntuaciones: (1 + 2 + 2 + 4) /4 =
2,25 Deficiente.
Checklist Binaria: Es la constituida por preguntas con respuesta única y excluyente: Si o No. Aritméticamente, equivalen a 1 (uno) o 0 (cero), respectivamente.
Ejemplo de Checklist Binaria:
Se supone que se está realizando una Revisión de los métodos de pruebas
de programas en el ámbito de Desarrollo de Proyectos.
-¿Existe Normativa de que el usuario final compruebe los resultados
finales de los programas?
<Puntuación: 1>
-¿Conoce el personal de Desarrollo la existencia de la anterior
normativa?
<Puntuación: 1>
-¿Se aplica dicha norma en todos los casos?
<Puntuación: 0>
-¿Existe una norma por la cual las pruebas han de realizarse con juegos
de ensayo o copia de Bases de Datos reales?
<Puntuación: 0>
Obsérvese como en este caso están contestadas las siguientes preguntas:
-¿Se conoce la norma anterior?
<Puntuación: 0>
-¿Se aplica en todos los casos?
<Puntuación: 0>
Las Checklists de rango son adecuadas si el equipo auditor no es muy grande y mantiene criterios uniformes y equivalentes en las valoraciones. Permiten una mayor precisión en la evaluación que en la checklist binaria. Sin embargo, la bondad del método depende excesivamente de la formación y competencia del equipo auditor.
Las Checklists Binarias siguen una elaboración inicial mucho más ardua y compleja. Deben ser de gran precisión, como corresponde a la suma precisión de la respuesta. Una vez construidas, tienen la ventaja de exigir menos uniformidad del equipo auditor y el inconveniente genérico del <sí o no> frente a la mayor riqueza del intervalo.
No existen Checklists estándar para todas y cada una de las
instalaciones informáticas a auditar. Cada una de ellas posee peculiaridades
que hacen necesarios los retoques de adaptación correspondientes en las
preguntas a realizar.
Trazas y/o Huellas:
Con frecuencia, el auditor informático debe verificar que los programas, tanto de los Sistemas como de usuario, realizan exactamente las funciones previstas, y no otras. Para ello se apoya en productos Software muy potentes y modulares que, entre otras funciones, rastrean los caminos que siguen los datos a través del programa. Muy especialmente, estas "Trazas" se utilizan para comprobar la ejecución de las validaciones de datos previstas. Las mencionadas trazas no deben modificar en absoluto el Sistema. Si la herramienta auditora produce incrementos apreciables de carga, se convendrá de antemano las fechas y horas más adecuadas para su empleo.
Por lo que se refiere al análisis del sistema, los auditores
informáticos emplean productos que comprueban los valores asignados por técnica
de sistemas a cada uno de los parámetros variables de las Librerías más
importantes del mismo. Estos parámetros variables deben estar dentro de un
intervalo marcado por el fabricante. A modo de ejemplo, algunas instalaciones descompensan
el número de iniciadores de trabajos de determinados entornos o toman criterios
especialmente restrictivos o permisivos en la asignación de unidades de
servicio para según cuales tipos carga. Estas actuaciones, en principio útiles,
pueden resultar contraproducentes si se traspasan los límites.
Log:
El log vendría a ser un historial que informa que fue cambiando y cómo fue cambiando (información). Las bases de datos, por ejemplo, utilizan el log para asegurar lo que se llaman las transacciones. Las transacciones son unidades atómicas de cambios dentro de una base de datos; toda esa serie de cambios se encuadra dentro de una transacción, y todo lo que va haciendo la Aplicación (grabar, modificar, borrar) dentro de esa transacción, queda grabado en el log. La transacción tiene un principio y un fin, cuando la transacción llega a su fin, se vuelca todo a la base de datos.
Si en el medio de la transacción se cortó por x razón, lo que se hace es
volver para atrás. El log permite analizar cronológicamente que es lo que
sucedió con la información que está en el Sistema o que existe dentro de la
base de datos.
Software de Interrogación:
Hasta hace ya algunos años se han utilizado productos software llamados genéricamente <paquetes de auditoría>, capaces de generar programas para auditores escasamente cualificados desde el punto de vista informático.
Más tarde, dichos productos evolucionaron hacia la obtención de
muestreos estadísticos que permitieran la obtención de consecuencias e
hipótesis de la situación real de una instalación.
En la actualidad, los productos Software especiales para la auditoría informática se orientan principalmente hacia lenguajes que permiten la interrogación de ficheros y bases de datos de la empresa auditada.
Estos productos son utilizados solamente por los auditores externos, por cuanto los internos disponen del software nativo propio de la instalación. Del mismo modo, la proliferación de las redes locales y de la filosofía "cliente-servidor", han llevado a las firmas de software a desarrollar interfaces de transporte de datos entre computadoras personales y mainframe, de modo que el auditor informático copia en su propia PC la información más relevante para su trabajo.
Cabe recordar, que en la actualidad casi todos los usuarios finales poseen datos e información parcial generada por la organización informática de la compañía.
Efectivamente, conectados como terminales al "host", almacenan
los datos proporcionados por este, que son tratados posteriormente en modo PC.
El auditor se ve obligado (naturalmente, dependiendo del alcance de la
auditoría) a recabar información de los mencionados usuarios finales, lo cual
puede realizar con suma facilidad con los polivalentes productos descritos. Con
todo, las opiniones más autorizadas indican que el trabajo de campo del auditor
informático debe realizarse principalmente con los productos del cliente.

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